lunes, 14 de mayo de 2012

DESARROLLO DEL TEMA


Embarazo no deseado (adolescentes irresponsables).

El embarazo no deseado es un tema de suma importancia dentro de la pscología, puesto que es está la que influye dentro de los jovenes que sulen tener un embarazo no deseado.

Una de las etapas más conflictivas en la adolescencia, durante la cual se dan fuertes cambios biológicos, psicológicos y sociales necesarios para transitar de la niñez a la vida adulta. Es un periodo de inestabilidad hormonal y emocional durante el cual el adolescente tiene que enfrentar al mismo tiempo ciertas exigencias, como asistir a clase y obtener buenas calificaciones en la secundaria o en la preparatoria, decidir qué va a estudiar, si se le declara o no a la chica o chico que le gusta, si va a andar con alguien, escoger y convivir con el grupo de iguales, estar o no a la moda para ser aceptado, cuidar su imagen facial y corporal, etcétera. Una de las etapas más conflictivas en la adolescencia, durante la cual se dan fuertes cambios biológicos, psicológicos y sociales necesarios para transitar de la niñez a la vida adulta. Es un periodo de inestabilidad hormonal y emocional durante el cual el adolescente tiene que enfrentar al mismo tiempo ciertas exigencias, como asistir a clase y obtener buenas calificaciones en la secundaria o en la preparatoria, decidir qué va a estudiar, si se le declara o no a la chica o chico que le gusta, si va a andar con alguien, escoger y convivir con el grupo de iguales, estar o no a la moda para ser aceptado, cuidar su imagen facial y corporal, etcétera. Entre todos estos factores que parecen simples, pero que para los jóvenes de esa edad representan una gran hazaña con cierta carga de ansiedad, también está la disyuntiva de iniciar o no su vida sexual con otra persona. Si de por sí el problema es difícil, se agrava cuando la decisión se carga con fuertes dosis de ignorancia y mitos, o cuando ni siquiera se detienen a pensar si quieren esa relación y simplemente se dejan llevar por el momento, sin saber cómo, donde ni con quién, pero sucede, y muchas veces resulta en un embarazo no deseado.

Cuando la familia y las diversas redes de apoyo no han cumplido con el objetivo de la educación sexual, en el momento de “pasión” el adolescente no es capaz de controlar sus impulsos, y utilizar un método adecuado para preservar su salud. Cuando en la casa no se discuten abiertamente los temas sexuales como cualquier otro tema, no estamos cultivando la salud sexual y psicológica de nuestro hijo, no le estamos ayudando a tomar decisiones adecuadas.
Durante la adolescencia el cuerpo se prepara biológicamente para engendrar un hijo: las mujeres ovulan y aparece la menarca, que es la primera menstruación; los hombres producen espermatozoides, y se presentan los “sueños húmedos”. Si en estas condiciones se unen sexualmente sin tomar precauciones, las probabilidades de engendrar un hijo son muy altas, aunque se trate de la primera y quizá la única vez que lo hicieron.

 Pero psicológicamente, ¿están preparados para ser madres o padres, para asumir tal responsabilidad y dar al hijo el afecto , tiempo, interés y todo lo que emocionalmente demande? Inmerso en un mar de hormonas, revoloteando inestablemente en sus emociones, el joven en cuestión dificilmente se encuentra listo para tal hazaña; todavía está en proceso de desarrollo, formación y consolidación de su personalidad. Y con respecto a lo social, ¿se encontrará preparado? Esto es, ¿tendrá la manera de sacar adelante a su hijo, de proporcionarle alimento, techo, vestido, seguridad social y educación para que sea un ser humano digno y feliz? Cuando los jovencitos cursan la secundaria o la preparatoria dificilmente cuentan con recursos de este tipo para brindárselos a un tercero. Nadie puede dar lo que no tiene, y si el adolescente no ha terminado de madurar ni sabe aún que va a ser y hacer con su vida, ¿de que manera va a poder proporcionarle todo esto a su hijo?. 

La mayoría de las adolescentes no planea embarazarse, pero muchas lo hacen. Los embarazos en la adolescencia tienen riesgos adicionales de salud tanto para la madre como para el bebé. Con frecuencia, las adolescentes no reciben cuidados prenatales a tiempo y tienen mayor riesgo de hipertensión arterial y sus complicaciones durante el embarazo. Los riesgos para el bebé incluyen partos prematuros y niños con poco peso al nacer.
He aquí algunas decisiones que se presentan a los adolescentes para hacer frente a un embarazo no deseado y tomar una decisión definitiva, de preferencia con apoyo psicológico profesional para ayudar a aminorar los sentimientos negativos y de culpa.
  1. Aborto voluntario. Es una solución muy controvertida, pues tiene que ver con los valores y creencias, tanto de la adolescente, como de su familia, por lo que implica una decisión con una gran carga moral y social que es necesario valorar.
    En algunos estados de la República, incluyendo el Distrito Federal, ya existe el derecho al aborto voluntario, por lo que si se decide interrumpir el embarazo durante las primeras semanas de gestación, se puede acudir a instituciones de salud autorizadas para que personal capacitado realice un legrado de manera legal y en la mejores condiciones posibles, de higiene y seguridad para la joven. En los estado donde esta práctica no está legalizada no se recomienda la opción del aborto voluntario, porque las clínicas clandestinas no garantizan una atención adecuada e incluso existe el riesgo de que la joven pierda la vida en el intento.
  2. La adopción. Existen instituciones que se dedican a tramitar adopciones de manera legal cuando alguna adolescente no desea quedarse con su hijo y le gustaría que éste tuviera una familia integrada que le brinde todo lo que necesite. Se trata de una salida que permite a los jóvenes continuar con su plan de vida hasta que llegue un mejor momento para ser madres o padres. La posibilidad de ayudar a una pareja que por alguna circunstancia, no ha tenido hijos, puede contribuir a sobrellevar la situación,. Aunque la decisión de dar en adopción a un hijo también pone en juego valores y creencias morales, se trata de una posibilidad altruista que puede otorgar sentido al hecho mismo..
  3. Quedarse con el hijo. A pesar de las circunstancias y falta de deseo de ser madres o padres, muchos adolescentes deciden tener al bebé, pero es importante que tomen conciencia de la responsabilidad que implica y del cambio drástico que significará en su vida, ya que tendrá que adaptarse a las necesidades del hijo mientras procuran continuar preparándose para lograr sus propios objetivos, aunque esto signifique un doble o triple esfuerzo según los apoyos familiares y sociales con que cuenten.  
Hablar para prevenir
Quizá la mejor herramienta para prevenir los embarazos no deseados en la adolescencia sea la comunicación entre padres e hijos, pero con frecuencia ésta queda interrumpida cuando alguna de las partes (o ambas) se siente agredida, incomprendida, coaccionada. De hijos y padres es una organización que se especializa en orientar y ayudar a las familias a comunicarse y a restablecer relaciones sensibles y flexibles, basadas en la confianza.

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