Embarazo
no deseado (adolescentes irresponsables).
El
embarazo no deseado es un tema de suma importancia dentro de la pscología,
puesto que es está la que influye dentro de los jovenes que sulen tener un
embarazo no deseado.
Una de las etapas más conflictivas en la
adolescencia, durante la cual se dan fuertes cambios biológicos, psicológicos y
sociales necesarios para transitar de la niñez a la vida adulta. Es un periodo
de inestabilidad hormonal y emocional durante el cual el adolescente tiene que
enfrentar al mismo tiempo ciertas exigencias, como asistir a clase y obtener
buenas calificaciones en la secundaria o en la preparatoria, decidir qué va a
estudiar, si se le declara o no a la chica o chico que le gusta, si va a andar
con alguien, escoger y convivir con el grupo de iguales, estar o no a la moda
para ser aceptado, cuidar su imagen facial y corporal, etcétera. Una de las etapas más conflictivas en la
adolescencia, durante la cual se dan fuertes cambios biológicos, psicológicos y
sociales necesarios para transitar de la niñez a la vida adulta. Es un periodo
de inestabilidad hormonal y emocional durante el cual el adolescente tiene que
enfrentar al mismo tiempo ciertas exigencias, como asistir a clase y obtener
buenas calificaciones en la secundaria o en la preparatoria, decidir qué va a
estudiar, si se le declara o no a la chica o chico que le gusta, si va a andar
con alguien, escoger y convivir con el grupo de iguales, estar o no a la moda
para ser aceptado, cuidar su imagen facial y corporal, etcétera.
Entre todos estos factores que
parecen simples, pero que para los jóvenes de esa edad representan una
gran hazaña con cierta carga de ansiedad, también está la disyuntiva de iniciar
o no su vida sexual con otra persona. Si de por sí el problema es difícil, se
agrava cuando la decisión se carga con fuertes dosis de ignorancia y mitos, o
cuando ni siquiera se detienen a pensar si quieren esa relación y simplemente
se dejan llevar por el momento, sin saber cómo, donde ni con quién, pero
sucede, y muchas veces resulta en un embarazo no deseado.
Cuando la familia y las diversas redes de apoyo no
han cumplido con el objetivo de la educación sexual, en el momento de “pasión”
el adolescente no es capaz de controlar sus impulsos, y utilizar un método
adecuado para preservar su salud. Cuando en la casa no se discuten abiertamente
los temas sexuales como cualquier otro tema, no estamos cultivando la salud
sexual y psicológica de nuestro hijo, no le estamos ayudando a tomar decisiones
adecuadas.
Durante la adolescencia el cuerpo se prepara biológicamente
para engendrar un hijo: las mujeres ovulan y aparece la menarca, que es la
primera menstruación; los hombres producen espermatozoides, y se presentan los
“sueños húmedos”. Si en estas condiciones se unen sexualmente sin tomar
precauciones, las probabilidades de engendrar un hijo son muy altas, aunque se
trate de la primera y quizá la única vez que lo hicieron.
Pero psicológicamente, ¿están preparados para
ser madres o padres, para asumir tal responsabilidad y dar al hijo el afecto ,
tiempo, interés y todo lo que emocionalmente demande? Inmerso en un mar de
hormonas, revoloteando inestablemente en sus emociones, el joven en cuestión
dificilmente se encuentra listo para tal hazaña; todavía está en proceso de
desarrollo, formación y consolidación de su personalidad. Y con respecto a lo
social, ¿se encontrará preparado? Esto es, ¿tendrá la manera de sacar adelante
a su hijo, de proporcionarle alimento, techo, vestido, seguridad social y
educación para que sea un ser humano digno y feliz? Cuando los jovencitos
cursan la secundaria o la preparatoria dificilmente cuentan con recursos de
este tipo para brindárselos a un tercero. Nadie puede dar lo que no tiene, y si
el adolescente no ha terminado de madurar ni sabe aún que va a ser y hacer con
su vida, ¿de que manera va a poder proporcionarle todo esto a su hijo?.
La mayoría de las adolescentes no planea
embarazarse, pero muchas lo hacen. Los embarazos en la adolescencia tienen
riesgos adicionales de salud tanto para la madre como para el bebé. Con frecuencia,
las adolescentes no reciben cuidados prenatales a tiempo y tienen mayor riesgo
de hipertensión arterial y sus complicaciones durante el embarazo. Los riesgos
para el bebé incluyen partos prematuros y niños con poco peso al nacer.
He aquí algunas decisiones que se
presentan a los adolescentes para hacer frente a un embarazo no deseado y tomar
una decisión definitiva, de preferencia con apoyo psicológico profesional para
ayudar a aminorar los sentimientos negativos y de culpa.
- Aborto voluntario. Es una solución muy controvertida, pues tiene
que ver con los valores y creencias, tanto de la adolescente, como de su
familia, por lo que implica una decisión con una gran carga moral y social
que es necesario valorar.
En algunos estados de la República, incluyendo el Distrito Federal, ya
existe el derecho al aborto voluntario, por lo que si se decide
interrumpir el embarazo durante las primeras semanas de gestación, se
puede acudir a instituciones de salud autorizadas para que personal
capacitado realice un legrado de manera legal y en la mejores condiciones
posibles, de higiene y seguridad para la joven. En los estado donde esta
práctica no está legalizada no se recomienda la opción del aborto voluntario,
porque las clínicas clandestinas no garantizan una atención adecuada e
incluso existe el riesgo de que la joven pierda la vida en el intento.
- La adopción. Existen instituciones que se dedican a
tramitar adopciones de manera legal cuando alguna adolescente no desea
quedarse con su hijo y le gustaría que éste tuviera una familia integrada
que le brinde todo lo que necesite. Se trata de una salida que permite a
los jóvenes continuar con su plan de vida hasta que llegue un mejor momento
para ser madres o padres. La posibilidad de ayudar a una pareja que por
alguna circunstancia, no ha tenido hijos, puede contribuir a sobrellevar
la situación,. Aunque la decisión de dar en adopción a un hijo también
pone en juego valores y creencias morales, se trata de una posibilidad
altruista que puede otorgar sentido al hecho mismo..
- Quedarse con el hijo. A pesar de las circunstancias y falta de
deseo de ser madres o padres, muchos adolescentes deciden tener al bebé,
pero es importante que tomen conciencia de la responsabilidad que implica
y del cambio drástico que significará en su vida, ya que tendrá que
adaptarse a las necesidades del hijo mientras procuran continuar
preparándose para lograr sus propios objetivos, aunque esto signifique un
doble o triple esfuerzo según los apoyos familiares y sociales con que
cuenten.
Hablar para prevenir
Quizá la mejor herramienta para prevenir los embarazos no deseados en la
adolescencia sea la comunicación entre padres e hijos, pero con frecuencia ésta
queda interrumpida cuando alguna de las partes (o ambas) se siente agredida,
incomprendida, coaccionada. De hijos y padres es una organización que se
especializa en orientar y ayudar a las familias a comunicarse y a restablecer
relaciones sensibles y flexibles, basadas en la confianza.